Dentro de los diversos agronegocios que integran el sector agropecario de México se llevan a cabo actividades o procesos que requieren un consumo de energía. El hacer de este consumo de energía, ya sea eléctrica o térmica de manera eficiente permite al agropecuario obtener un ahorro y contibuye a la mejora del medio ambiente.

En razón de lo anterior, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) a través del Fideicomiso de Riesgo Compartido (FIRCO) promueve el apoyo a agronegocios interesados en implementar proyectos de eficiencia energética con la finalidad de promover un uso racional y eficiente de los combustibles fósiles mediante la optimización de sus proceso productivos.
 


El término eficiencia energética hace referencia a aquellas prácticas que contribuyen a disminuir la intensidad energética eléctrica y térmica de los procesos productivos (generada a partir de combustibles fósiles).

Implementar medidas de eficiencia energética permite una disminución de costos unitarios y un abatimiento de emisiones relacionadas con la práctica de uso de estos combustibles.